Entramos a Nicarágua por Granada, una ciudad de 1524, me recordaba Florencia en Itália, pero demás de cuidada, lo cual la hacía un poco artificial pero encantadora.
Paramos en el hostel Cocibolca, del mismo nombre del lago que la acaricia y bordea.
Volvieron aparecer los extranjeros, aquella plaga, lo cual como dije algunos capítulos atrás hay veces que me alegro, otras simplemente me desbordan en cantidad, como aquí.
La habitación daba a un paso abierto en un segundo piso, que hacia las veces de balcón, donde todos los techos de tejas coloniales naranjas abarcaban la inmensidad de la ciudad y su basílica quedaba aislada, sobresaliendo en el medio, tomamos una cervecita en la calida noche para descansar y recuperarnos para conocer esa particular ciudad.
Como siempre a lo largo de este viaje, esta vez no fue la excepción que quedamos sorprendidos con Nicaragua, y esta pintoresca ciudad, con su plaza, sus construcciones restauradas, su limpieza, todo tipo de lugares para comer de todos los gustos, calles empedradas, naturaleza, y volcanes, secos o en erupción…a elegir.
Un calor importante, volver a las hawaianas, mis inseparables compañeras de camino, nuestro Brasil con nosotros.
Recorrer sus miles de lugares, muchos extranjeros que hacia años vivían ahí, me alquilé una bicicleta y que mejor que recorrer esas callecitas empedradas, bajándome a ver algún negocio de libros usados, dejándola en el cordón de la calle….que linda sensación, jugaba a que vivía ahí…
Una excursión al volcán activo Masaya que significa gran explosión o explosión fuerte, realizamos un paseo dia-nocturno, respiramos gases tóxicos que este volcán emana, por mas que nos daban mascaras anti-gas, la sensación era fuerte, vimos la incandescencia y cavernas subterráneas que en algún momento fueron usadas de refugio tanto por los indios que se usaban para rituales, como por los siguientes pobladores en la época mas actual en lo que fue la guerra de largos años que ese país vivió.
Y estar ahí arriba, viendo ese espectáculo que la naturaleza nos brindaba te pone el corazón a latir muy fuerte y agradecernos la oportunidad que nos dimos elsigu y yo de hacer este viaje.
La bordea un gran lago, contaminado, pero muy celeste, con un malecón muerto lleno de restaurantes y bares con playitas, pero descuidado.
Fue interesante estar para el día de los muertos, fuimos hasta el cementerio a filmar y ver algo que para nosotros no era común, había grupos musicales que por un módico precio iban de tumba en tumba cantando a los muertos
Alli vivieron Garibaldi y ruben dario
Nos quedamos como siempre más de lo previsto disfrutando de ese lugar e inconcientemente no queriendo llegar a Managua, que junto a El Salvador y Honduras eran los países más pobres y mas peligrosos de esta travesía.
Escuchábamos personas que no iban hacia estos países por la inseguridad que había y para cuidar su integridad física.
En otra Terminal improvisada, teniendo que pagar el boleto para nuestras maletas que viajaban solas en un asiento delante de nosotros, (a la mía le tocó junto a la ventanilla), emprendimos un corto viaje a Managua.
• Managua
Llegamos a otra Terminal improvisada, en medio de una no ciudad ya que por el terremoto de la década del 72 quedó totalmente destruida, tiene unas nuevas construcciones semejando híbridos modernos, un Miami sin espíritu de ciudad, muerta en vida y se respira un aire de temor e inseguridad.
En medio de todas estas sensaciones, los miles de taxis queriendo llevarte por 3 veces mas del costo hacia ningún lugar, en el medio de este caos y de mi maltrato hacia este abuso, aparece de la nada alguien que estaba esperando a su abuela, y se ofrece a llevarnos, le dijimos claro que si, y arrancamos él, la abuela que no quería que nos lleve y poco entendía la situación, elsigu, las dos maletas, las dos mochilas y yo.
Fuimos al hostel que teníamos según el libro de viaje, era un lugar cómodo, con piscina en una matriz creada artificial, en un barrio seguro, lejos de todo, eso no era Managua, decidimos irnos.
Decidimos parar en un hotel cerca de la Terminal privada donde seguiríamos hacia el próximo país, cerca del centro, del lago y su malecón.
Sentí similar a en Cali, la gente no te deja caminar y te recita un discurso repetitivo de lo inseguro que era andar solo, haciendo mala propaganda a su país, costumbre o verdad?…no podía ser tan peligroso, nosotros vivimos en Rio de Janeiro! Pô!
Escoltados al centro por el dueño del hotel y su auto que nos dejó en la plaza, recorrimos la antigua catedral que singularmente quedó en pié en el terremoto, una gran obra de arquitectura, pero impenetrable, frágil, frente el museo nacional, con unos murales mexicanos impresionantes, academicismo clásico, con algunas efigies de antiguas civilizaciones prehispánicas.
Una hemeroteca pasaba un filme de lo que fue el terremoto, pasé y sentí correr lagrimas en los ojos de las personas que estaban ahí.
“…Caroooo!.....”….elsigu me llamaba del otro lado, ahí caminamos hasta el malecón, la famosa concha acústica, todo estéticamente bien armado, pero como muerto en vida, como un jardín seco, amarillo, esa es la sensación que me transmitió la ciudad.
Animándonos, fuimos a un restaurante al lado del lago, nos sentamos en la ventana sobre él y una cerveza helada apagó el calor sofocante que además sufre esta ciudad.
Volvimos a la plaza central, comimos una comida típica y un menor con camiseta de Argentina hacia grillos con la paja del choclo, le compramos uno, y me regalo mas, tipo plaga me fui con todos mis regalos bajo la lluvia al hotel…
El hotel tenía todas las comodidades de la vida mundana tv cable, etc., pero lucía como aquellos hoteles abandonados de alguna zona “zero” de algún país olvidado, a Managua le dedicamos menos de un día, no dimos nuestra conferencia en la universidad, nos provocaba irnos, la inseguridad que nos había contaminado era mucha y a las 5 de la madrugada emprendimos viaje hacia el siguiente país, acompañados por el concerge del hotel hacia esta Terminal.
Nota: haciendo tiempo para irnos, no dormí en toda la noche, solo pensaba que difícil seria seguir por estos países y como me pasó en algún momento de esta narración algunos países atrás, no sabía si podría seguir adelante
Solo quería estar en una matrix viendo t.v. por cable segura y guardada…
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