domingo, 11 de julio de 2010

Confesión:


Solo por mi culpa y por el papel de comandante general que me auto-infligí y yo sola me creí un multipropósito que hago todo, en el camino enviaba información a los estudios de México, para así cuando llegáramos a nuestro punto final de destino, tuviésemos un abanico de donde escoger y ya nos fueran conociendo.



La Internet es fantástica, y como un rizoma te linkea para miles de lugares y mundos, eso pasó, un error de link, nos llevó a un estudio de arquitectura en Venezuela, pensando que era en México, más precisamente Maracaibo, yo confundida, ellos ya ofreciéndonos empleo, y habiendo dicho que si, teníamos que cumplir el compromiso de ir hasta allá a intercambiar experiencias…al final de eso se trataba no?...











• Por donde entrar a ese país?...







Parte de un dialogo:







XY-A01 …..Maicao?...Cucuta?, por donde entrar?



XX-A02 …...aquí dice en la Internet que mejor Maicao!



XY-A01 …...ah!…entonces no hay que ir hasta Medellín, Maicao es mas



cerca de Bogotá



XX-A02 …...bueno, vemos después, ahora nos están esperando en el



estudio en Maracaibo, vamos por Maicao y sacrifiquemos tanto



Medellín como Cartagena.



XY-A01 …...bueno, total después vemos, siempre se puede volver.







Y así infelizmente sacamos un pasaje Bogotá- Maicao…











Nota: y cuando digo infelizmente es con todo el dolor en el corazón, me duele solo de recordarlo.











• Libro de las PENAS.







• Penas 00-VI…el viaje a aquel lugar…







Quien iba a ir a esa ciudad llamada Maracaibo que todavía no conocíamos, pero que en las guías de viajeros no aparecía, no habían hostels, eso ya era una mala indicación, todo lugar que se precie de ser digno de visitarlo tiene un mísero hostel.



Compramos un viaje carísimo hasta allá, en total fueron 24 hrs. de viaje…si 24!



Llámese de Bogotá al límite de Colombia y Venezuela. o sea Maicao-Maicao a frontera-frontera a Maracaibo.







Un viaje dividido en 3, como en un filme, como aquellas Mamushkas (véase muñequitos rusos que se van descascando como cebollas) de un bus con todas las comodidades terminamos en una camioneta pick up 3 horas bajo el sol de mil grados.



Se ve que las 4 pobres últimas víctimas que íbamos hasta aquellos confines del universo, estábamos tan dopados por el calor, aunque vistiendo nuestras ropas de abrigo, que no reaccionábamos cuando nos traspasaban de bus, a medio bus y a camioneta, éramos seres sin opinión, condenados, no sé….creo se me salió el alma (llámese energía) por algunos momentos y quedó mi cuerpo si no, no entiendo nuestra no reacción a ese periplo, que además habíamos pagado por un confortable y caro viaje con todas las comodidades….







• Maicao…







Llegar a Maicao, es materializar esas imágenes que uno tiene de aquellas ciudades fronterizas, en algún lugar del mundo, con tierra, calor, condena, mercado persa, tal cual: Maicao…







Es llegar como un E.T. (véase filme ET “el extraterestre”), vos sos el E.T., claro, 40 grados de calor o mas, y vos con abrigos para nieve y piel ecológica.



Nunca llegás a la Terminal, a ninguna, la Terminal es un lugar que se formalizó de modo informal, con carros tipo Chevrolet Malibú o Ford Fairline 500, de 1960, destruídos, sin aire acondicionado…y ahora es que te enterás que para Maracaibo tenés 4 horas más, bajo el sol en esos carritos.







Nota: ya aquí es zona desértica.







La situación… más el periplo de la llegada, más la gente que se quiere abusar, mas ese entorno, te peleás con todos, con el que lo merece, con el que no…es como que te baja un espíritu al cuerpo (véase Linda Blair en el exorcista)



Tanto gasto de energía de nada sirve porque al fin y al cabo, para llegar a esos confines es solo así, de esa forma…y así fue…

 




• Cruce de frontera…







Subimos al carro que nos parecía menor de los males, una pareja de gente mayor, una chica y su hijo, y nosotros dos mas nuestras 2 maletas y 2 mochilas.







Suma= 2+1+1+1+1+2+2= 10 elementos entre orgánicos e inorgánicos.







• Ellos, la chica, su hijo, nosotros…el calor…la frontera.







Salida de Colombia y entrada a Venezuela:



Había que bajar para sellar pasaportes, pero el señor y nuestras maletas y dinero en el auto?



…la aduana, flashes como recuerdos de una pesadilla que nunca queremos volver a soñar….fabula, verdad, está en el lector (llámese ustedes) la dedición.







Los componentes del carro, sea motorista, mujer, otra pasajera y su hijo, eran como ciudadanos de los dos países con todo lo que eso implicaba, algunos por no opción, otros por elección, unos agradecidos, otros con rabia, es raro, es como cuando existe una guerra y se vuelven a trazar fronteras y algunos quedan de un lado, otros no…no sé.



Se armó esa guerra entre opuestos dentro del carro….

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