domingo, 11 de julio de 2010

capitulo 09. Honduras

Con lluvia y frío nos recibió Tegucigalpa, mas un clásico de fútbol entre Olimpia y su rival, la peatonal…nosotros dos en medio, los turistas ya habían desaparecido en estos países, los últimos dos que vi, fue en Managua, con cara de descompuestos.







Nunca vi tanta gente a mi alrededor como toda esa gente en la plaza, yendo al clásico y preguntándonos de donde éramos, menos mal que de Argentina, Maradona, nunca supe que nos iba a pasar, la primera vez que lo vi a elsigu asustado, pero surfeamos la situación y Marado Marado! el Diego nos salvó....la rebelión de las masas (léase Ortega y Gaset)







Caminando esa rara ciudad… visitamos algunas pocas construcciones que había en ese centro, tampoco queríamos investigar mas, el Museo Nacional y una muy bien lograda animación en 3D de las ruinas de Copan, ya queríamos estar ahí, y ya estábamos con un plus.







El resto del día lo pasamos averiguando como ir a Copan y como íbamos a El Salvador desde ahi, elsigu paró a comer alguna que otra comida típica.







Habíamos conocido alguien de la madre patria que seria nuestro compañero de viaje por algunos países más.







Al día siguiente lo que éramos dos, fuimos 4, hacia Copan, nosotros disfrutamos de nosotros dos, pero compartir alguna parte del viaje estaba bien hasta ese momento.



• Copán







Llegamos a Copán en un muy cómodo bus, así de cómodo caro, pero hay momentos que hay pagar por seguridad.



Nochecita, el dueño del hotel te lleva desde la Terminal, todo muy ensamblado como rompecabezas, estábamos felices!







El hotel muy pintoresco…







• Encuentros placenteros…







Una familia, chicos de nuestra edad, haciendo nuestro viaje invertido, desde el norte al sur, en auto mas dos menores, no parábamos de hablar de nuestras experiencias y un interminable intercambio de datos y cervezas cerró la noche.







• Copan Ruinas.







Un caro sueño llegar a las ruinas, pero impresionantes, la antigua ciudad articulada en torno a una plaza principal, donde se vivía el día a día, casas muy pequeñas con urnas mortuorias bajo la cama o en el patio, ahí solo se dormía, la vida era afuera.



Civilizaciones con divisiones sociales, como en la actualidad, las plazas contrarias a lo que pensaba eran secas cubiertas con estuco, ese verde que insinúa ser el que contiene las edificaciones es solo por deterioro del piso original.







Templos, pirámides dentro de ellos de diferentes épocas, increíbles vistas, la organización urbana, social…estas ruinas son en secreto las que tiene un lugar de preferencia en mi corazón.







Horas ahí dentro, respirando, entendiendo, disfrutando, admirando…







Después nos fuimos en una especie de motito vespa con espacio para 5 a Las Sepulturas, que en realidad el nombre no condice con lo que es porque son las viviendas de la ciudad de Copán, los estratos sociales, que contrario a la actualidad no tenían que ver con el dinero, sino con los estudios, y los sabios cuidaban de la ciudad.







Las viviendas con las habitaciones, las camas, sus baños turcos, sus mesas trabajadas, impresionante como somos en esencia humanos que desarrollamos lugares para vivir y expresarnos, tan simple y tan complejo…







Volvimos ya tarde a la pintoresca ciudad, nos tomamos esa motito vespa que nos llevó a recorrer las subidas y bajadas de esa ciudad privilegiada a 2 km. de las ruinas…ahí al ladito.







Tuvimos nuestra cena de despedida y seguiríamos al día siguiente al próximo país.







Ya ese miedo de Managua se había disipado por completo y como un simple ser humano que soy había prejuzgado…







Nota: en el medio de este relato, estamos ya algunos meses adelante y en realidad ya estamos hace 2 meses viviendo en México DF, una ciudad que me referiré mas adelante, pero entre este paralelo del tiempo entre el pasado y el hoy, me cabe expresar lo que mi alma va sintiendo. En el medio de un proyecto importante en el cual estamos colaborando y coordinando aquí, me entero que mi papa fue internado, se que la vida es eso, pero fue devastador, es como que el alma se te va del cuerpo, y tu ser se vuelve taciturno, sin voluntad.



Se acepta como si fuera una condena, imposible de entender.



Hoy esta todo bien y el alma me volvió al cuerpo. Como los quiero a mi pequeña familia.

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